“Música y neuromarketing: emociones colectivas y bienestar emocional”

Hallazgos del III Congreso Nacional de Marketing Science en Valladolid

El pasado 19 de septiembre estuvimos presentes en Valladolid, donde se celebró el III Congreso Nacional de Marketing Science. Allí se presentó una investigación que conecta dos mundos que parecen muy distintos pero que, en realidad, se encuentran en el mismo lugar: la música electrónica y la salud mental.

La ponencia, liderada por Claudia Möller y el Laboratorio de Emprendimiento Social de la Universidad de Valladolid, llevó por título:
Más que un beat: música electrónica y emociones colectivas en jóvenes con o sin trastornos adaptativos (angustia, ansiedad y depresión)”.

Lo que investigaron

El estudio que es parte del proyecto amygadala, analizó lo que ocurre emocionalmente en un concierto de música electrónica del reconocido DJ Steve Aoki para entender cómo estas experiencias colectivas ayudan a regular la ansiedad, la depresión o la angustia.

Lo interesante es que no se planteó como terapia clínica, sino como una experiencia emocional real: la música como recurso de alivio, contención y conexión.

¿Cómo lo midieron?

El enfoque fue biosocial y tecnosensorial, combinando ciencia y contexto real:

  • Facial Coding: análisis de microexpresiones para identificar emociones básicas en tiempo real.
  • Sociograph (GSR): medición de la conductancia de la piel para detectar la activación emocional.

Gracias a estas herramientas se pudo observar qué emoción predomina y cómo fluctúa en los momentos más intensos del show: los drops, la interacción del DJ con el público, la energía colectiva.

Lo que encontraron

La felicidad fue la emoción predominante. Incluso en jóvenes con ansiedad o depresión, la emoción más fuerte y persistente fue la alegría.

Respuestas consistentes. Los datos biosociales mostraron patrones similares entre los asistentes, reforzando la idea de que la música colectiva puede actuar como un regulador emocional.

Alivio sin terapia formal. Para muchos, la experiencia musical no sustituye un tratamiento, pero sí ofrece una vía de contención y alivio sintomático.

¿Por qué es relevante?

Este proyecto demuestra que la música no solo entretiene: puede sanar, acompañar y regular emociones en contextos colectivos. Y lo más interesante es que ya exploran colaboraciones internacionales con artistas de alto perfil para replicar esta metodología en otros conciertos.

¿Qué viene después?

El proyecto amygadala seguirá sumando alianzas entre artistas, equipos científicos y agentes culturales para expandir estas soluciones biosociales a gran escala. Lo que ocurre en un concierto podría inspirar nuevas formas de intervención en salud mental y experiencias de marca emocionalmente potentes.

En Neurowave creemos en el poder de los estímulos para transformar realidades.
¿Te imaginas aplicar estas metodologías no solo en música, sino también en eventos, marcas o experiencias de cliente?

Móntate en la ola y únete a la revolucion del Neuromarketing